REFLEXIÓN: Ciudadanos del mundo, ¿Hasta que punto?

Sí… vivimos en el siglo XXI, la era de la tecnología y la globalización. Somos ciudadanos del mundo, preocupados por enterarnos de cuanta tendencia aparece en el mercado, y siempre queriendo imitar lo foráneo como símbolo de moda y distinción.

Si… me gusta ver  la televisión por cable, zappear en los canales de entretenimiento, y farándula para soñar que algún día conoceré Mónaco y la Realeza, o tal vez viviré en la  Quinta Avenida en Manhattan , porque cuando veo así la vida (no desde mi punto de vista, porque sé en el fondo que hay realidades tan distintas a las que aparecen en los cuentos de final feliz de la televisión, sino vista desde un punto, el de no sufrir y no pensar en los demás) mi mente y sobre todo mi corazón, creen que en la Tierra todo va muy bien. Que mientras los grandes imperios sigan creciendo y enseñándonos a los todos demás como tenemos que vivir, imponiéndonos desde su modelo económico neoliberalista (que muy poco nos sirve) hasta que calzado usar para que la sociedad te acepte, o como hablar (qué si no me paso a mí!) para estar “in”, no importa que mis hermanos, mi prójimo en esa parte olvidada del mundo sufra, porque al la final que mas da, África esta muy lejos de aquí.

Pero nadie puede vivir tanto tiempo con una venda en los ojos, hay verdades tan abrumadoras que te la quitan de un tirón: Por cada palabra que yo escribo, un niño muere en el Cuerno de África, por cada paso que doy para entrar a mi confortable habitación, en mi casa, dotada de todos los servicios, un niño muere, cada tres segundos, como un chasquido de dedos, una vida inocente se extingue por la incontrolable Pandemia de Malaria que azota al África desde tiempos inmemorables.

La pregunta aquí es, ¿Qué estamos haciendo los ciudadanos del mundo para acabar con este crimen del Siglo XXI?, porque es inaceptable, que hoy mueran 3000 niños víctimas de esta enfermedad, que puede desaparecer, si en ves de destinar millones de dólares, en hallar la pastilla “del eterno buen aliento”, como lo hicieron el año pasado importantes laboratorios del Reino Unido, unieran sus esfuerzos para elaborar una vacuna que les salve la vida  a estas criaturas inocentes.

Pero este problema tiene un fondo más desastroso, el África subsahariana, es un lugar borrado del  mapa de las inversiones, los millonarios solo han llegado a las delicias del Congo o al muy desarrollado Sudáfrica, pero nadie se acuerda de los miles de refugiados que viven en los desiertos.  De cada 10 niños africanos 9 sufren de una desnutrición aguda, creo que todos hemos cambiado de página al ver las espeluznantes fotografías, pero nadie hace nada, ¿Dónde están los cuantiosos donativos que promulga la Iglesia, o las ONG?, ¿Dónde están los enviados de la ONU?, por qué razón siguen muriendo tantos niños,  cuando su alivio es una simple vacuna, que puede llegar de alguno de los grandes imperios.

Es que a nadie le importa, allá no llegan ni las cámaras de las grandes cadenas televisivas, nadie que nos cuente la cruda realidad, sin espejismos ni hadas, para esas personas, la vida es de horror y muerte.

La culpa es de todos, porque son seres humanos y su dolor nos debe afectar.  En dos de las reuniones anuales del denominado G8, el grupo de países mas poderosos del mundo, se han topado temas como la compra de armamento bélico y asentamientos nucleares en lugares de estrategia y pese a las protestas del minúsculo sector de la población que sí es verdaderamente humano, dejaron de lado el pedido de olvido de la deuda externa de los países mas pobres del mundo, la cadena de tiranía que esta acabando con este pueblo, y que ha nosotros los ecuatorianos nos compete porque también sufrimos la opresión de los grandes, y algún día con o sin nuestra aceptación talvez nos pase lo mismo que al sufrido pueblo negro.

Ya basta, no se trata de dar la espalda; taparme los ojos, los oídos y la boca para no ser partícipe de la cruda realidad.  Se trata de enterarme de una vez por todas de los que pasa en mi mundo, de los crímenes atroces que se comenten en esta era, Tú,  Yo y todos tenemos que hacernos a la idea de que somos cómplices de tan espeluznante verdad, 3000 niños mueren porque no tienen ni siquiera un grano de arroz para comer, ni agua, ni una vacuna o remedio que les salve la vida.  Nada estará bien, mientras no  exijamos acciones a los gobiernos, mientras no reclamemos por  la vida de ellos que también son ciudadanos del mundo.

Anuncios

2 comentarios so far »

  1. 1

    Renato Delgado said,

    Creo que la óptica con que miras las cosas es acertada. Pienso que todos quienes somos “ciudadanos del mundo” deberíamos hacer escuchar nuestras voces frente a tanta injusticia e inequidad en la distribución de los recursos del mundo.
    Y mucho peor aún, cuando quienes tienen el poder no obran con poder de bien frente a la peor enfermedad que cubre a la humanidad: la pobreza. Y se dedican a inventarse falsas necesidades para satisfacer los gustos de unos pocos.
    El mundo necesita de personas que digan lo que piensan y hagan lo que dicen, personas decididas a participar del cambio noble y humanitario por la causa de nuestros hermanos del planeta.

  2. 2

    dmdiana said,

    En realidad esas son las cosas que mas nos indignan a muchos, por ello a pesar de todas las injusticias de la justicia y de las cosas que nos impden debemos aportar con un cambio desde las cosas mas pequeñas y que al fin son las mas significativas…


Comment RSS · TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: